El software de gestión de proyectos es una herramienta esencial para la colaboración y la organización del trabajo en equipo, pero presenta diversas limitaciones que pueden impactar negativamente en su efectividad. Problemas como la falta de personalización, dificultades de integración y una curva de aprendizaje elevada pueden obstaculizar la productividad y generar cuellos de botella en los procesos. Por ello, es crucial evaluar cuidadosamente las características del software antes de implementarlo para asegurar que se ajuste a las necesidades del equipo y del proyecto.